Bautismo
del Señor (B) (Id=65)
Apenas se bautizó el Señor se abrió el cielo, y el Espíritu
Santo se posó sobre él como una paloma. Y se oyó la voz del Padre, que decía:
Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto.
Baptizáto Dómino, apérti sunt
caeli, et sicut colúmba super eum
Spíritus mansit, et vox Patris
intónuit: Hic est Filius meus diléctus,
in quo mihi bene complácui
Oración Colecta
Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo en el Jordán quisiste
revelar solemnemente que él era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo;
concede a tus hijos adoptivos, renacidos del agua y del Espíritu, perseverar
siempre en tu benevolencia.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Este es mi siervo, en quien me complazco
Lectura del libro del profeta Isaías
42, 1-4.6-7
Esto dice el Señor:
"Este es mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, en quien me complazco.
He puesto sobre él mi espíritu para que manifieste el derecho a las naciones.
No gritará, no clamará, no voceará por las calles; no romperá la caña
resquebrajada, ni apagará la mecha que apenas arde. Manifestará firmemente el
derecho, y no se debilitará ni se cansará hasta implantarlo en
Yo, el Señor, te llamé, según mi plan salvador; te tomé de la mano, te formé y
te hice mediador del pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos a
los ciegos, sacar prisioneros de la cárcel, y del calabozo a los que viven en
tinieblas".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 28, 1a.2.3ac-4.3b y 9b-10
El Señor bendice a su pueblo con
Dóminus
Alaben al Señor, hijos de Dios, alaben la gloria del nombre
del Señor, póstrense ante el Señor cuando manifiesta su grandeza.
El Señor bendice a su pueblo con
Dóminus
La voz del Señor sobre las aguas, el Señor sobre las aguas
torrenciales. La voz del Señor es potente, la voz del Señor es majestuosa.
El Señor bendice a su pueblo con
Dóminus
El Dios de la gloria ha tronado, el Señor arrasa los
bosques. El Señor domina las aguas desbordadas, el Señor se sienta como rey
eterno.
El Señor bendice a su pueblo con
Dóminus
Dios ungió con el Espíritu Santo a Jesús de Nazaret
Lectura del libro de los Hechos a los Apóstoles
10, 34-38
En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que
estaban en su casa con estas palabras:
"Ahora comprendo que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta
a quien lo honra y obra rectamente sea de la nación que sea. El envió su
palabra a los hijos de Israel, anunciando la buena noticia de la paz por medio
de Jesucristo, que es Señor de todos.
Ustedes están enterados de lo que ha ocurrido en Judea, comenzando por Galilea,
después del bautismo predicado por Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, a quien
Dios ungió con el poder del Espíritu Santo. El pasó haciendo el bien y sanando
a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía: Este es mi Hijo amado;
escúchenlo.
Caeli apérti sunt et vox Patris intónuit:
Hic est Fílius meus caríssimus; audíte illum.
Aleluya.
Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
1, 6b-11
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Juan predicaba diciendo:
"Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo. Yo no soy digno de
postrarme ante él para desatar la correa de sus sandalias. Yo los bautizo con
agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".
Por esos días llegó Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en
el Jordán. En cuanto salió del agua, vio abrirse los cielos y al Espíritu que
bajaba sobre él como una paloma. Se oyó entonces una voz que venía del cielo:
"Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
Celebrante:
Oremos, hermanos y hermanas, a nuestro Salvador, que quiso ser bautizado para santificar
nuestro bautismo y renovar por él a la humanidad caída, y pidámosle que se
compadezca de quienes ha querido que fueran sus hermanos:
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).
Para que Cristo, el Siervo de Dios, en quien el Padre se
complace, mire con amor a todos los que se preparan para el bautismo o la
confirmación o preparan el bautismo de sus hijos, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el Elegido de Dios para llevar el derecho a
las naciones, ilumine a los que buscan a Dios con sinceridad de corazón, les
haga oír la voz magnífica y potente del Padre, que los llama a escuchar a su
Hijo amado y los conduzca hacia el bautismo, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el Enviado del Padre, que no quiebra la
caña resquebrajada ni apaga la mecha que apenas arde, conceda la salud a los
que viven oprimidos por el diablo, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el Hijo amado, que quiso ser bautizado en
el Jordán para dar fuerza a nuestro bautismo, nos haga descubrir y amar la
grandeza del bautismo cristiano, don del amor de Dios a la humanidad, roguemos
al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Padre todopoderoso, que haces resonar tu voz magnífica en las aguas del
bautismo y en la unción de la confirmación; escucha nuestras oraciones y
concede a los bautizados cumplir fielmente las promesas de su bautismo y ser
testigos valientes de
Por Jesucristo
Amén.
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos al conmemorar el bautismo y manifestación
de tu Hijo amado, y conviértelos en aquel mismo sacrificio con el que Cristo
lavó misericordiosamente los pecados del mundo.
El, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
El bautismo, inicio de la vida nueva
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque en el bautismo de Cristo en el Jordán has realizado signos prodigiosos,
para manifestar el misterio del nuevo bautismo: hiciste descender tu voz desde
el cielo, para que el mundo creyese que tu Palabra habitaba entre nosotros; y
por medio del Espíritu, manifestado en forma de paloma, ungiste a tu siervo
Jesús para que los hombres reconociesen en él al Mesías, enviado a anunciar la
salvación a los pobres.
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos,
diciendo sin cesar:
[Misa]
Este es de quien Juan decía: Yo lo he visto y doy testimonio
de que éste es el Hijo de Dios.
Ecce de quo dicébat Ioánnes:
Ego vidi, et testimónium perhíbui, quia hic est Fílius Dei.
Oración después de la Comunión
Oremos:
A cuantos hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos,
Señor, escuchar con fe su palabra, para que así podamos llamarnos hijos tuyos y
serlo de verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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